sábado, 24 de octubre de 2026

Esto también se va a terminar. Meditaciones de 39

 

Esto también se va a terminar.

Cuando era más joven ni siquiera tenia en mi horizonte la figura de la propia mortalidad.

Este año he cumplido 39 años! Quien lo diría!

Miro atrás, y veo todo lo que he vivido, como si fuera una película

Alegrias, risas, llantos, la pérdida

Cosas que se atravesaron como espadas en mi alma

Recuerdos de momento de inmensa tristeza y dolor

Pero también recuerdos de inmensa alegría y plenitud.

No se si he vivido poco o mucho. El tiempo es tan relativo, no?

Algunos dirán, pero solo 39 años! Sos muy joven!

Para mi la edad nunca fue externa, más bien fue siempre un estado del ser.

Siempre me sentí un alma vieja en el cuerpo de un niño, adolescente, joven, y ahora adulto.

Hoy estoy parado en un lugar en donde me pongo a ver hacia atrás, el camino recorrido, y vaya! Casi llegamos a la mitad del recorrido!

Desde aquí las cosas se ven tan diferentes!

Siento como mi cuerpo va cambiando

Como mis vínculos van evolucionando

La historia sigue su curso, cuanta maravilla!

Mi visión de la amistad y del amor también han cambiado

Antes buscaba desesperadamente algo que jamás iba a encontrar afuera

Que aprendí a encontrar adentro mío

En mi vínculo mas importante, que es conmigo mismo y mis metas, mi historia

Reconciliarme con mis partes no vistas, con esas habitaciones oscuras

Abrazar mi propia sombra

A mis 39 descubrí un nuevo camino, otra realidad posible

Una realidad en donde mis objetivos y prioridades no necesariamente tienen que ver con el otro, sino más bien, con lo que yo elijo para mí, sin culpas

Sin hacer daño a nadie

Siguiendo mi camino, sin molestar, sin dramas, sin peleas.

Aquí estoy después de un largo camino

Miro al futuro, claro está, con muchísimos anhelos aun!

Con muchas ganas de enamorarme, de alcanzar nuevas metas, trazarme nuevos caminos

Claro que hay nostalgia, el pasado es lo que soy, pero también lo que vendrá

Quien sabe si fue mucho o fue poco lo vivido

Y no me compete a mi saberlo

Solo puedo hacer que los días sean vividos, tal como vienen

Con la certeza que pase lo que pase, me tendré a mi mismo

Y que juntos, mi niño interior y yo, podremos siempre

Amarnos, y salir adelante

Sin dejar de soñar

Sin dejar de vivir

Sin dejar de SER.

lunes, 1 de enero de 2024

Cambio de Ciclo

 1 de Enero de 2024


Enfrentarme a una nueva hoja en blanco siempre supondrá un gran desafío. Sobre todo por lo que supone un nuevo balance de todo lo que ha quedado atrás y las metas que supone un año que inicia.

Habría que considerar la vida como una espiral de posibilidades infinitas, sin embargo, no nos gusta incorporar dentro de esa espiral, la finitud de nuestra vida. Que todo indefectiblemente acabará un día.

Antes, años atrás, normalmente me invadía una sensación de vacío en estas fechas. Quizás de desilusión. Haciendo un balance, hace unos años me sentía defraudado ante la vida. No tenía ese “amor” del que todos hablan. No estaba en ese “país” en donde supuestamente sería feliz plenamente. O quizás no tenía esa supuesta “estabilidad” económica, o esa “beca de estudios” que me prometía la felicidad plena.

Unos años atrás, he sufrido enormes pérdidas, la muerte de mi padre supuso en mi un quiebre y un gran cambio de paradigma, fue aprender a vivir sin él, y aprender a vivir sin el Fabián de los primeros treinta años. Ese fabián sobreprotegido, y que no debía ser él mismo (gay). Supuso siempre una suerte de camuflaje.

Enfrentarme a la soledad que supone la pérdida me ha hecho enfrentarme indefectiblemente conmigo mismo. Debo reconocer que haber hecho terapia en ese momento me ha ayudado a transitar el dolor de la pérdida y a incorporarlo sanamente a mi vida.

Las pérdidas implican también, dolorosos procesos de duelo, dentro del cual, tambien tuve que aprender a duelar el hecho que la vida no ha sido como yo me lo había imaginado. Haber vivido tantos años confinado mentalmente me había hecho creer que mi mundo imaginario era mi mundo real, pero no es así. La realidad siempre superará a la ficción de nuestra mente.

Perdí amistades, quizás también perdí amores, personas que me querían bien, pero ¿cómo hubiera podido yo darme cuenta cuando un amor fue genuino, de una simple ilusion? cuando ni siquiera yo me conocía a mi mismo?

Haciendo un balance de estos ultimos -al menos- cinco años, puedo darme cuenta de cuantos cambios operaron en mi interior.

A mis treintaiseis años, esta navidad y este año nuevo fue un poco diferente.

Haber conocido personas que me aceptan y me quieren tal y como soy -lo cual no me lo esperaba sinceramente-, han generado efectos internos, muy internos en mi. Me di cuenta que no debo cambiar quien soy para sentirme amado, aceptado, integrado, acompañado, simplemente querido.
Esta es una sensación que nunca tuve. Nunca supe que se siente que te quieran por ser como sos. Lo más irónico, es que tengo amistades de muchos años que siempre estuvieron a mi lado queriéndome tal cual soy, pero no fue hasta que conocí personas dentro de mi círculo laboral-profesional , que también me quieren y me aceptan como soy, que pude integrarlo a nivel emocional y mental. 

Quizás este impacto se deba también, a una mayor independencia económica, ahora que ya soy un adulto y profesional independiente, que abrazó su carrera y su vida como es (hay que reconocer que la sicoterapia fue fundamental en este proceso), además supongo, haber vivido tantas pérdidas me obligaron a mirar mis heridas y enfrentarlas en soledad, pero siempre acompañado por mi terapeuta y amigos que estuvieron para sostenerme.

Haber vivido una vida con muchas carencias, principalmente a nivel emocional, creo que fue de los mayores desafíos que tuve que aprender a resolver en mi vida adulta. Hoy miro atrás y entiendo tantos vínculos afectivos desde la necesidad de llenar un vacío que nunca se llenaría, a no ser que me hubiese atrevido a abrir heridas y enfrentarme a sanarlas.

Pero retomando la idea del balance de fin de año e inicio de otro. este año fue muy diferente al de los anteriores. En el sentido que esas sensación de vacío se vió extrañamente colmada, con la presencia de mi familia. Pareciera que estuve más presente con ellos. Diría más “conectado” y agradecido por la presencia ,  por el simple hecho de “estar”. Una sensación de calma. De no necesitar a nadie, más que a ellos. De mirar atrás y simplemente agradecer por el trabajo y los amigos que sí me aceptan y sí me aman tal y como soy. ¿Por que yo no podría amar y aceptar a los demás, tal y como son? Ese es un pensamiento poderosamente sanador, poderosamente liberador. Y me quedo con eso. Con ese amor que sana. Con ese amor que salva. que integra, que unifica, no divide. 

Otro de los aprendizajes a mis treintaisés años, fue el tema de los vínculos. De amistad, de pareja, de trabajo, de familia.

Los vínculos y sus diferentes límites. Creo que los vínculos necesitan límites saludables para que puedan funcionar en armonía. Para que no se conviertan en una espiral de demandas insatisfechas. Conocerme más me permitió ponerme límites o al menos aprender a reconocer un poco más cuales son mis límites, hasta donde puedo dar, y donde debo reservar mis energías para mi mismo.

Aprender a ponerme y poner límites para los demás, hoy creo es fundamental, para poder vivir una vida tranquila y lo más armoniosa posible, límites que me permitan dar lo que tengo para dar, y guardar para mí, esos espacios de soledad que son tan necesarios e importantes. Límites para que mi familia no intervenga en mi intimidad ni en mi privacidad, para no darles ese poder de lastimarme, como lo hicieron por muchos años, y hasta quizás sin darse cuenta, es que ¿como podrían saber el daño que causan, cuando ni siquiera ellos reconocen sus propios límites? Ojo, no estoy justificando conductas agresivas. Si, reflexionando.

Otro gran aprendizaje, tiene que ver con la soledad.

A mis treintaiséis años, la soledad adquiere matices muy diferentes.

La soledad como aliada, como compañera, como amiga. Como ese espacio seguro tan necesario para recuperarse, para rearmar piezas, para reorganizar estrategias, para integrar ideas. Esa soledad que es verdadera compañia, que acompaña procesos. Que sana. Ya no es esa soledad amenazante, intimidante, que asusta, que da miedo, terror. Sino todo lo contrario. Tengo que reconocer aquí, el efecto de la sicoterapia y la medicación, en la mitigación de la ansiedad, que a su vez me permitió a lo largo de los -al menos- últimos dos años, integrar estos espacios de soledad como aliada a mi proceso de conocimiento y sanación.

Otra idea que me gustaria abordar es la importancia de la meditación y la práctica de Yoga. 

Meditar se ha vuelto una de mis prácticas favoritas, me ayuda o más bien, me facilita un camino para volver a mi interior, es una de mis rutas favoritas cuando quiero volver a mi “casa interna”. Me conecta con eso tan importante que es para mi, amarme y cuidarme. Es un espacio sagrado donde me conecto con lo más grande, con eso que me mueve, con mi cuerpo, con mi mente, con mi espíritu. Me conecta con lo más básico que es respirar y vivir en el momento presente. Quizás todos estos procesos que estoy integrando a mi vida adulta los deba a haber vuelto la meditación , una práctica más constante que en los años anteriores. Meditar y la práctica de kundalini simplemente me hace feliz, y me siento profundamente agradecido por ello.


Todas estas refleciones me permiten dibujar un boceto de mi mismo, de mi interior, y me permiten ver que quizás, las cosas no están tan mal como parecen, que existen personas y que tenemos recursos que nos permiten “estar bien” por el simple hecho de vivir, entendiendo que vinimos al mundo para ser felices , no para sufrir y mucho menos para hacer de esta existencia, un constante padecimiento. Me permite ver que tengo recursos, y muchos, para optar por cosas que me enriquecen, que me alegran , cosas simples, que me permite disfrutar de lo que hago todos los dias, a pesar de las dificultades que se puedan presentar en el día a día.


Lo que ya fue, ya no podemos cambiar, ya pasó, y debo permitir que quede en el pasado. Lo que puedo enmendar, lo enmiendo con un intimo cambio de actitud, primero hacia mí mismo, luego hacia la vida, hacia los demás. Los errores se corrigen, haciendo lo que está a mi alcance, y lo que no está a mi alcance, debo permitir dejar ir.

Si, siempre tuve ese pensamiento de “luchar” para lograr algo. Hoy simplemente prefiero “descansar” para poder avanzar hacia la siguiente etapa, que seguramente tendrá sus desafíos, pero eso ya se verá en su momento. Hoy toca reflexionar, integrar ideas, organizar mentalmente lo que sí quiero de positivo en mi vida y para mi vida, y desde ese centro, dar el amor y la compañia que tengo para dar a los demás, siempre desde ese ser auténtico que soy, valorando la vida y los dones que se me ha otorgrado.


Para cerrar, creo importante, reflexionar sobre la idea de la GRATITUD. Como concepto, premisa de vida, como leit motif. Sin la gratitud mi vida sería muy diferente. Me siento una persona afortunada y profundamente acompañada, a pesar de los momentos de depresión en los que me sumerjo en ocasiones. Me siento una persona vista, amada, valorada, y para mi, eso es sumamente importante, es una de las cosas más valiosas, razón por la cual me siento honrado y agradecido. La gratitud abre las puertas de la abundancia, del amor, de la paz interior. La gratitud como norte, me permite avanzar hacia un horizonte más humano, más real, más coherente con mi filosofía de vida.

Gratitud por las pérdidas, pero tambien por las ganancias

Gratitud por lo que fue, pero tambien por lo que será

Gratitud por las carencias pero también por la abundancia

Gratitud por el simple hecho de estar vivo.


Estas son mis breves reflexiones en este año que se inicia. Espero continuar escribiendo más en este año 2024. Sat Nam!

jueves, 15 de septiembre de 2022

Dejarme amar, permitirme el amor

 

Hace mucho tiempo no me enfrentaba a una nueva página en blanco. Una página que desafíe mis propios miedos y limitaciones, Y a pesar de todo el tiempo que pasó y todas las experiencias que me han tocado vivir en estos últimos (al menos) 5 años, aun me cuesta trabajo sentarme a poner en orden mis ideas, quizá por que no me hice un tiempo para mi mismo y ordenarlas, sentirlas, apropiarme de ellas… y dejar de andar como un robot automático.

Son demasiadas cosas que tengo en mi mente, experiencias vividas, momentos, despedidas, duelos, partidas, y también llegadas, muchas muchas llegadas, buenas llegadas, corazones abiertos, abrazos, cariño, diálogos sinceros… tantas cosas que de verdad a veces tanto me abruma

Me gustaría hablar por de pronto, y para comenzar, de mis pérdidas.

Van a ser 4 años de la última vez que pude tocar a mi papá, de verlo, de aquella despedida. Y a pesar de haber elaborado a lo largo de los primeros dos años de su ausencia, mi duelo, hoy miro su fotografía y aun lo extraño, a veces siento que me ahogo en su ausencia… Pero luego recuerdo tanto amor y tantas experiencias juntos, que me siento tan bendecido y satisfecho de habernos tenido el uno al otro en nuestras vidas. Me siento afortunado de que él, con todas sus virtudes y sus defectos, haya sido mi papá, y que lo seguirá siendo por eones de tiempo, siempre será mi papá, y siempre seré su hijo, y de alguna manera, aunque a veces me sienta solo, se que él está conmigo.

Papá

Donde quiera que tu espíritu siga navegando su curso… en algún rincón de este infinito amor que siento por vos y que no ha muerto… quiero que sigas sabiendo que mi amor sigue su curso contigo, que te sigo amando tanto como te he amado siempre... y que simplemente ese amor me acompaña en mis días oscuros y en mis días luminosos, ¡siempre vos! ¡Me quedo mudo ante tanta belleza, papá!

Mi cuerpo ya no es el de antes

Siento como mi mente necesita descanso, un poco de reposo, tomarme mi tiempo para cada cosa, para cada momento, para sanarme y recuperarme, por que es muy importante que tenga conciencia de él en la medida que voy creciendo y haciéndome más maduro. Son otras mis necesidades físicas y se, que quizás no estoy atendiendo todas ellas, y necesito cuidarme más, para poder entrar a esta nueva etapa de los 35 años siendo más conciente de todos mis cambios hormonales y físicos, alimenticios, metabólicos.

Siento que una parte mía, como una piel,  ya vieja, se desprendió, pero aun no termina de soltarse. La vieja piel del prejuicio hacia mi mismo, el no verme, no reconocerme tanto en mi mismo como con el otro, con mi prójimo, con el que me mira y me hace enfrentarme a mi propio espejo, por que finalmente somos un poco el reflejo de lo que llevamos adentro. Estoy descubriendo nuevas maneras de verme en los otros que me rodean y ser más empático.
Todo el trabajo que vine haciendo con mi vida necesita ponerse en práctica hoy, que me necesito más que nunca… Enfrentarme a mis viejos  y bien conocidos miedos, por que sinceramente estoy cansado muy cansado de correr y ocultarme, de poner una valla, un muro demasiado alto que me impide conectar con mi dolor , con mi vulnerabilidad, y que me priva del amor que los demás tienen para darme,

¿Cuál es el límite sano que me permite ser libre sin dañarme y sin dañar a los demás? Ese es el desafío de esta etapa de mi vida. Ser concientes. La conciencia de que todos vamos por la vida intentando sanar tantos dolores y tenemos derecho a ir cambiando conforme pasa el tiempo y nosotros también experimentamos ese “ser en cambio”.

En cuanto a mis vínculos, y los lazos de familia y la amistad, más los nuevos lazos que he generado en el trabajo, lazos de amistad y de compañerismo, prácticamente tuve que ir descubriéndome de vuelta a mi mismo en frente a los otros, y desechar viejas creencias, arraigadas desde hace demasiados años, quitarme la venda de los ojos , y mirar con un corazón transparente, al otro tal cual, y sobre todo, el gran y mayor desafío, es aprender a amarme y aceptarme a mi mismo y en ese “siendo” permitirme mostrarme sin máscaras ante los demás. Un ejercicio de amor propio y de reconocerme valioso por lo que soy, no por lo que aparento ser. Ese siempre fue mi mayor miedo a enfrentar, y a lo que me estoy enfrentando en la actualidad

Por que me cuesta tanto dejarme amar? Que hay ahí adentro que no me permite dejarme crecer en el amor, desde el amor y hacia el amor?

Que es lo que tengo que ir descubriendo de mi mismo que me permita descifrar las claves que a mi mismo me permitan el disfrute del amor sin condiciones? Principalmente sin condicionarme a mi mismo y desde ahí, no condicionar al otro. Por el simple hecho de amarme, amar y respetar la libertad y la independencia del otro/otra.

Hace un año mi vida dio un giro trascendental donde tuve que desbaratar viejas estructuras que ya habían quedado desfasadas para lo que necesitaba experimentar para crecer.

Un quiebre en la familia, una nueva vida, un nuevo departamento, la vida en solitario, un nuevo trabajo, nuevos compañeros, nuevos amigos, indefectiblemente nuevos lazos… Un corazón roto y una vida marcada para siempre por la llama del amor.

Todo me enseñó a verme a mi mismo como creador y merecedor de las bondades de este universo tan maravilloso que tiene todo dosificado en su momento perfecto.
Lo que tanto miedo me generó finalmente lo tuve que enfrentar , desde la aceptación de mi sexualidad, pasando por mi vínculo con mi familia, con mis amigos, con mi pareja de aquel entonces… Hasta llegar al vinculo más importante: mi vinculo conmigo mismo, con quien soy en lo mas profundo, cuando no puedo escaparme de mi, ni enmascarar mi realidad en otros afanes.

Todas estas experiencias de vida, tantas cosas vividas en todo este tiempo, solamente me sirvió para una sola cosa: ir hacia mis profundidades. No mentirme más. No ser otra persona más que yo mismo, desde mis profundidades. Equivocaciones y aciertos incluidos. Ignorancia y conocimiento inclusive. ¿Quién me creo que soy, para condenarme, por no saber aun amar sin ataduras? Cuando lo único que siempre recibi fueron rechazos y juzgamientos por ser lo que soy?

Todos estos años, al menos los últimos 5 o 6 años, fueron años de cambios, profundos, desde las diferentes pérdidas por las que tuve que transitar, hasta encontrarme con mi yo adulto de (ya casi) 35 años. Y miro atrás y han pasado 10 años, y como que casi no me reconozco de tantas transformaciones que tuve que vivir… tanta mutación… tantos dolores indescriptibles… tantas pérdidas!

A veces miro con añoranza aquellos años donde aun estaban todos esos seres queridos que hoy ya no están, y me cuesta , aun duelen esas ausencias, o no se si sea que me duele que el Fabián que existió en el año 2010 – 2013… por esas épocas… es solo eso, hoy, un recuerdo de aquellos dias…. No puedo evitar la nostalgia que me dan aquellos recuerdos en color sepia ya… Forman parte de mi historia, recuerdos dolorosos y de felicidad a la vez.

Quizás el pasar de los años me dio una fortaleza diferente a la que antes tenía, pero siento que hay algo que no cambia, algo quedó del Fabian de ayer… esa esencia, esa inocencia, ese sentimiento de pertenecer a algo Superior… un amor más allá del tiempo…

Me interesa mucho descubrir quien es el Fabian del Hoy. Del 15 de septiembre de 2022. Que cosas le gustan a Fabian, como es él cuando está solo y cuando está con sus amigos. Como es Fabian cuando está triste y cuando está feliz, cuando se siente realizado, cuando tiene ganas y cuando simplemente no quiere saber nada del mundo. Como es el Fabian cuando se tiene que enfrentar a un miedo, cuando debe impulsar una conversación complicada…

Quien soy? Que es lo que quiero para mi vida? Y para las personas que son significativas para mi vida? Como me gustaría relacionarme con ellos? Quienes son esas personas? Como les expreso lo mucho que significan para mi? Cómo hago? Como enfrento el miedo al abandono y al rechazo?

Yo quiero ser feliz. Quien no lo quiere? Pero que cosas hago que me muevan hacia esa felicidad? Acaso la felicidad es un estado del ser, no un objetivo a alcanzar?

Quienes son las personas que forman parte de mi felicidad? Como me muevo entre ellos y mi propia vida, mi propio amor y mi propia autenticidad?

Creo que para poder ser feliz necesito mostrarme tal cual, amar tal cual, como soy, sin miedos, derribar las murallas que me separan, poder mirar más allá del dolor del pasado, y de los recuerdos que duelen, revisar donde están esas heridas que necesitan ser atendidas…

También, como pido ayuda? A quienes me dirijo para poder expresar lo que me duele? Por que esta visto que encerrarme en mi dolor no resuelve nada, al contrario, agrava las cosas.

Aquí, lo lindo de todo este ejercicio, es que a mi me permite irme conociendo un poco mas, en otras facetas totalmente desconocidas. Necesito seguir este camino, irme descubriendo, sin miedo. Sin miedo a transitar el camino solo. Ver la soledad no como algo pesado, más bien, como un compañero de camino fiel y amoroso.

En este camino, que me ofrece tantas oportunidades, pero que me exite que despierte… que despierte.. que despierte a  mi verdadero ser, a mi amor, a ese amor que soy desde hace siglos, que soy y que seguiré siendo, por que desde el inicio siempre fui amado y soy ese amor que se va expandiendo y se conecta con todo el Universo.

Quizas todo lo que escribo no es con el fin de darme mis propias respuestas, sino mas bien, irme formulando nuevas preguntas, preguntas más adecuadas a mi etapa de crecimiento, cuestionarme más, ir más hacia lo profundo, para ver, echar un poco de luz a tanta cosa oscura que yace ahí.

Quizas solo sea eso, quizás no este buscando respuesta el dia de hoy, más bien, las palabras que puedan sacar de adentro todo esto que voy sintiendo a la medida que las experiencias de la vida cotidiana me mantienen ocupado viviendo.

Quias la idea sea replantearme la forma en que me vinculo conmigo mismo, y como me permito amarme y amar a los demás, desde otros lugares antes inimaginados.

Permitirme errar y también permitirme, volver a comenzar.

viernes, 10 de diciembre de 2021

Coloratura del Adiós

 


Con el tiempo he aprendido que el dolor y la tristeza siempre te visitan , y que forman parte de tu vida

Y esta bien que así sea. También quieren ser bienvenidos, también quieren ser amados

También forman parte de nosotros

También quieren ser.

Somos eso. Somos las despedidas, los momentos tristes.

Somos las pérdidas. Lo que vamos dejando atrás

Somos ese llanto por las noches

Somos la oscuridad y las cosas que no comprendemos

Ellas también existen y forman parte de nuestro sentido de vivir

Claro que si, ellas también viven en nosotros.

Las grandes pérdidas están aquí como grandes maestros que nos muestran el camino para poder seguir

Si no las reconocemos, nunca sabremos cual es el siguiente gran paso, el siguiente gran sueño.

Somos el camino que elegimos seguir

Y somos mucho más allá del dolor y esas pérdidas

Somos muchísimo más que las despedidas, y las lágrimas

Somos mucho más que la oscuridad de encontrarnos solos en el medio del destino

Somos mucho más que eso que percibimos y como nos autopercibimos, por más que no podamos ver

Si, si señor. Somos muchísimo más que eso.

Hoy simplemente quiero rendir homenaje al adiós

Quiero dar las gracias al adiós.

El adiós me acompañó y me acompañará todos los días

De mi vida.

Hoy le digo a la vida, gracias. Por las bienvenidas. Y también

Por el adiós.

miércoles, 24 de noviembre de 2021

Carta a Marcos

 

Marcos

A punto de cumplirse 2 meses desde la ultima vez que nos vimos, quiero que sepas que me es increíble todo lo que viví todo este tiempo que pasé sin saber nada absolutamente nada de vos.

La vida continuó, pasaron muchas cosas, muchos cambios internos en mi vida y en mi familia también, con el hecho que me vine a vivir solo, y eso generó un gran movimiento interno en mi estructura familiar desde que falleció papá en el año 2019.

Es simpatico pero creo que nunca llegaras a leer esta carta, sin embargo aun te siento muy cerca, y de alguna manera te siento conmigo. Es una sensación muy extraña.

Aun siento tu abrazo y tu mirada fundiéndose en la mia, un beso, una mano.

Si, definitivamente aun te extraño. Pero me di cuenta que sin vos, la vida también continua.

Ya no te recuerdo desde el dolor extremo, sino mas bien desde la nostalgia de los días que vivimos juntos.

He conocido gente maravillosa, en el trabajo me va bien para mi gran sorpresa, aunque con muchísimas cosas que resolver en el día a día, siempre al terminar la jornada mis pensamientos vuelven a vos.

Si, quizá aun es poco tiempo desde que terminamos, pero siempre me pregunto como estarás… si estarás enamorado, o si estarás con otra persona… seguramente que sí. Pero eso ya no importa.

Te recuerdo siempre Marcos, te recuerdo todos los días, no quiero mentirme por ello te escribo esta carta, para decirte que si, aun te amo.

Y que ese amor me impulsa a continuar. Que también me amo mucho a mi mismo, y ese fue un hermoso regalo que vos me dejaste. Me enseñaste a luchar y no tener miedo, a defender ese amor que sentí y sigo sintiendo hacia vos, un amor inocente y verdadero. Verdadero.

Hace unos días decidí volver a hablar con otros chicos, cosa que para mi era impensable semanas atrás, y la verdad, me llevará un tiempo poder volver a abrirme a la posibilidad de pensar en comenzar una relación, esto de vivir solo me permitió darme espacio para poder mirar hacia adentro y comenzar finalmente a sanar.

Hoy mi hermana me dijo que yo era “una persona completamente diferente” y quizás si tenga razón. Tuve que hacer dos grandes duelos Marcos. El primero, haberte dejado ir. El segundo, haberme permitido morir.

Tuve que aprender a desprenderme de mi viejo yo, para que el nuevo Fabián pueda nacer, para la nueva vida que debía comenzar.

Es una etapa completamente diferente y realmente me emociona lo que pueda traer y aprender de todo eso.

Te sigo extrañando Marcos. Al comenzar el día, al terminar la jornada. Pienso siempre en vos, en cómo estarás. Se que estas bien, aunque me encantaría escucharte y apoyarte, así como lo hacia antes.

A veces quiero entender el por qué se terminó nuestra historia, pero finalmente me doy cuenta que esa historia debía culminar ahí, no estoy seguro si me duele más esa realidad a cualquier otra cosa, quizás me aferro al recuerdo antes que revisar la realidad.

Pero si, eso no evita que el sentimiento aun esté aquí, muy a pesar del tiempo y la distancia.

Fuiste mi gran amor, y te doy las gracias por eso.

Hoy ya no estás Marcos, y siempre dije que iba a respetar tu libertad. ¡Y vaya que lo he hecho! Eso ambos lo sabemos. Aunque ya no volvamos a vernos.

Gracias a Dios te dije que te amo. Y más de una vez.

Seguramente llevará más tiempo. Estoy en paz con ello. Por que se que el tiempo es sabio y sabrá acomodar todo en su sitio.

Y estoy seguro de que vos vas a ser muy feliz. Yo te pedí eso cuando nos despedimos.

Cuando me diste ese abrazo.

Te solté ese mismo día.

Aun amándote

Deseé tu libertad.

Por favor, siempre siempre

Se feliz.


Fabi.

24-11-2021

11.00 pm

jueves, 15 de julio de 2021

¡Aquí estoy!

 

Aquí estoy.

Si.

Aquí estoy, de nuevo. De vuelta.

Luego de 10 años de un largo recorrido.

Estoy sentado de piernas cruzadas, en esta cama que alguna vez me sirvió de cuna.

Donde todo comenzó, literalmente.

No sé si me encuentro exactamente al final o al inicio de la encrucijada. Pero si, se bien, que me encuentro donde todo comienza: en mí.

Me encuentro aquí, unos años después del último adiós a mi papá. Irónicamente, en el mismo lugar donde le dije que se podía ir. Que iba a estar bien. Y que finalmente así fue.

Me encuentro exactamente en el mismo lugar donde tantas veces me perdí, donde me sentí morir, y donde tantas veces más renací: en mí mismo.

Me encuentro en el sitio donde se desnudan todas, pero absolutamente todas mis verdades, donde todos mis miedos se diluyen entre lágrimas, donde el amor más sublime se confunde entre el pulsar de mis días. El palpitar de mi corazón.

Heme aquí, después de haberme enfrentado a mi propio destino, cara a cara con un virus intruso que llegó como ladrón, a enseñarme que me había estado perdiendo la vida, que ella estaba pasando literalmente frente a mis ojos, y se estaba escapando de entre mis dedos.

Si si, aquí estoy, luego de haberle visto los ojos a la mismísima muerte, por segunda vez, aunque ahora no como espectador, sino como actor principal.

Heme aquí luego de haberme escapado tantas veces del dolor, de evitarlo a cualquier precio, inclusive a llenarme de satisfacciones temporales que cual placebo, no hacían más que prolongar lo que inevitablemente debía ocurrir: enfrentarme a mi destino, cara a cara.

Heme aquí, en el punto mismo de partida, donde todo muere pero también donde todo comienza, una vez más. Porque no es más que eso, nuestra vida es un constante volver a comenzar. Un volver a echarse a andar en este derrotero. Eso si, siempre con nuevos paisajes, algunos que recuerdan a antiguos lugares no sin una cuota de nostalgia entre medio.

He inventado una y mil historias para evitarme y no confrontarme, para no mirar lo que dolía dentro, que no hacía más que reclamar sanación y cuidado, aceptación y finalmente, liberación.

Y es lo curioso, no hubiera podido liberarme del dolor, si no fuera, justamente, atravesando el mismísimo dolor. Conectando profundamente con lo desesperantemente doloroso que resulta abrir las propias heridas, para que un poco de oxigeno haga su trabajo y la misma pueda finalmente, iniciar el proceso de cicatrización.

Siempre que me pierdo, me entrego al destino. Como si fuera que tengo poder sobre él, yo ingenuo, queriendo controlar todo lo que la vida conlleva. Todo me muestra que apenas podemos tener una proyección de nuestros anhelos, la vida es ampliamente superior a lo que podamos ingenuamente aspirar. Va mucho más de nosotros, y sucede muy a pesar de nosotros. Ella exige que yo me entregue por completo a ella misma, vale decir, que renuncie a querer controlarlo todo. No controlo absolutamente nada. Excepto una sola cosa: volver a mí mismo. Solo puedo volver a mí mismo. El resto es una ilusión y una rueda sin final.

Heme aquí, claro que sí. Luego de haber conocido personas maravillosas, de quienes finalmente he tomado la esencia. Aprendí, que solo podemos amar a las personas cuando finalmente aceptamos que ellas son libres. Si, aceptar que la libertad no admite ataduras de ningún tipo. Ese conocimiento finalmente me libera a mí mismo. No puedo esperar absolutamente nada, excepto una sola cosa: que sean felices.

He descubierto que la mejor manera de amar es respetar la individualidad y los tiempos de cada uno, los procesos y maneras que cada persona tiene de lidiar con su propio destino y con su propia vida. Amar y respetar en silencio. Acompañar, y siempre que sea el caso, ayudar en lo que se pueda. No podemos condicionar a nadie, sino, sería una relación de conveniencia, no sería amor. Sería depender unos de otros. Nadie puede ser feliz si no se es libre, libre de ser y de estar.

Heme aquí, he descubierto que quienes nos aman, nos amarán justamente por eso que somos. Por lo increíblemente maravillosos, únicos e irrepetibles que somos, así tal cual, con nuestros aciertos, errores y virtudes, pero originales y tal cual somos. No hace falta, no es necesario fingir, pretender ser otra cosa que no seamos desde adentro, desde nuestra alma, eso que nos hace vibrar las fibras más íntimas de nuestro ser. Quienes verdaderamente nos aman, miran más allá y se conectan con nosotros desde el corazón, no desde las apariencias. Eso es lo que cuenta. No lo que “parecemos”, más bien, lo que verdaderamente somos, únicos e irrepetibles. Solo eso.

Aquí estoy, frente a mi camino. Estoy parado, mirando al horizonte.

El paisaje es inmensamente vasto, es increíblemente hermoso, tiene un cielo tan azul como el de Angulema, con unas nubes que dibujan surcos muy largos. El camino va ondeando entre colinas, y se pierde en el horizonte.

Aunque me intimida un poco, no puedo dejar de sentir una emoción muy grande en mi pecho. Porque miro atrás, y veo las huellas de las personas que me han amado y que ya no están, pero que a través de su amor, me siguen acompañando desde hace eones de eternidad. Porque también me emociona los nuevos paisajes a los que indefectible e inevitablemente me dirijo, con el pulsar de mi corazón, con la inquietud de mis ojos, con la emoción de mi pecho, me emocionan los nuevos sabores, culturas, amistades que he de conquistar, el conocimiento por adquirir, los momentos por vivir.

Claro! Aquí estoy! ¿Sino dónde más? Si! Aquí estoy! Aquí y ahora! Porque todo tiene un momento y todo tiene un lugar! Todo tiene que poder terminarse, para poder dar lugar a un nuevo inicio! Pero no ya como antes, más bien, un inicio pero con mayor sabiduría que el ayer, a eso estoy llamado. A mirar con amor mi historia, para poder tomar la vida con todas mis fuerzas, y amarme aquí, en este punto mismo de partida.

No sé si el camino será polvoriento, o pavimentado con lindas baldosas.

Pero si, sé que el paisaje, ¡me emociona hasta el alma!

¡Aquí estoy!

Donde todo termina.

Donde todo comienza.

Fabian Mendez

15.07.2021

23:36

Rodó 604, Asunción

Foto 1: Extraído de Internet

Foto 2: Emma y Yo. Circa 2018-19. Autor: A. Moragas

Coldplay - The Escapist




jueves, 20 de mayo de 2021

La Vida Cotidiana (Everyday Life)

 Mi primera entrada de este 2021 es esta hermosa canción de Coldplay, titulada "La Vida Cotidiana" (Everyday Life) lanzada en el álbum del mismo nombre, en el año 2019.

Viene a colación en virtud a un gran desamor reciente, mi convalecencia luego de haber padecido Covid - Neumonía, y la convalecencia de Tuchi, mi amiga y gran amor de mi vida. 

Viene como un regalo del Universo. Una respuesta a mi desolación. Un bálsamo. Que me baña. Que me salva. Aqui les dejo la letra y el enlace al video.

What in the world are we going to do?
Look at what everybody's going through
What kind of world do you want it to be?
Am I the future or the history?
'Cause everyone hurts
Everyone cries
Everyone tells each other all kinds of lies
Everyone falls
Everybody dreams and doubts
Got to keep dancing when the lights go out
How in the world I am going to see?
You as my brother
Not my enemy?
'Cause everyone hurts
Everyone cries
Everyone sees the color in each other's eyes
Everyone loves
Everybody gets their hearts ripped out
Got to keep dancing when the lights go out
Gonna keep dancing when the lights go out
Hold tight for everyday life
Hold tight for everyday life
At first light
Throw my arms out open wide
Hallelujah
Hallelujah
Hallelu-halle-hallelujah
Hallelujah
Hallelujah
Hallelu-halle-hallelujah
Yes

https://www.youtube.com/watch?v=UMkCkPzbLYI&ab_channel=Coldplay

lunes, 19 de octubre de 2020

La Rueda de la Vida


Cuanto amor y cuanto dolor enterrados en el pecho

comienzan a emanar como el agua que corre los ríos de mi país

Doliendo tanta indiferencia, tanta burocracia, tanta desidia

Tanta forma de escapar de la realidad

Tanta apatía e inconformismo

Tanta desigualdad, tanta Injusticia

Cuanto amor y cuanto dolor

en cada persona con mirada perdida

buscando afanosamente algo de cariño

Alguna migaja que le devuelva la esperanza


¿Qué hacer ante tanto desespero?

La esperanza se vuelve lejana

y el esperar se hace tan largo

Mi Dios, muéstrame el camino!

Es el clamor de este mi sufrimiento

Dame una pizca de dulzura que me devuelva el aliento

No permitas que se apague la llama

Y si así fuera, hazme renacer de mis cenizas

Más fuerte y más vivo


Por lo pronto, Oh mi Dios

No me hagas indiferente ante tanto suplicio

Tanta gente caminando sin rumbo

Muéstrame el camino, se mi Norte

Se la estrella que me guía en la Noche

Ya no quiero andar solo

Enciende mi faro y ayúdame a avanzar

Permíteme encontrar el aliento

Que mis hermanos también necesitan


Y que se cumpla, al fin

Tu sagrada Voluntad

Que el Sagrado Samsara se cumpla

Como ha sido desde el principio de los siglos

Por los siglos de los siglos

martes, 14 de mayo de 2019

Dejar Ser


Dejar que la vida se dispare
Dejar la vida pasar
Dejarla ser
Simplemente dejarla ser
y a su paso, que te vaya transformando
En una especie de amor que jamás hayas imaginado
Dejar que la brisa te acaricie el alma
y dejar que vuelen los sueños
Por tierras jamás pensadas
Dejar que los viejos amores surquen el cielo
Dejar que los hijos crezcan
Que los sobrinos se hagan grandes
Que los padres finalmente partan tranquilos
habiendo hecho la tierra más fértil
Dejar que la vida sea sabia y tome su rumbo
Dejar que las cosas pasen, así nomás
Como tiene que ser
Dejar que tome su tiempo
Que la herida cicatrice
Aun dejando huella en la piel
Dejar que sane
Aunque aún hoy duela
Mañana dolerá un poco menos
Quizás
Dejar que vengan de visita
Algunos de los recuerdos
Más dulces de nuestra vida
Dejar que acaricie nuestra alma
Y traiga el tibio recuerdo de días pasados
Dejar que las risas retumben
Dejar que el eco resuene en nuestro pecho
Que vibre con el amor que tenemos guardado.

viernes, 10 de mayo de 2019

Duelo 4


Dejar que la vida te traspase
Te penetre
Te hiera
Te destroce y te destruya
que te haga polvo y añicos
Si, añicos
Polvo del polvo
Miseria de la miseria
Inexistente
Inerte te deje
Muerto sobre el asfalto
O quizás entubado a algún respirador
Que te arrolle
Que te pisotee sin piedad
Con rabia y con ira
Con dolo, intencionalmente
No importa nada
Que te supere
Que te venza
Que te haga basura
Si, así nomás
Total, qué importa?
Tu frágil vasija de barro se quiebra
un chasquido
Un milisegundo
La respiración termina
El corazón para
La vida cesa
Las historias terminan
el silencio se cierne
La noche cae
Las lagrimas no cesan
El pecho duele
Duele?
Dolía
Quien puede saber?
A Él ya no le duele
A mi me sigue sangrando la herida.
A mi me duele
Sigo mi sufrir
Mi errar por el mundo
Sí
A mí me duele.

lunes, 1 de abril de 2019

Lo que significa amar


No
Ya no nos separa una habitación
Al saludar por las mañanas... "hola papá" Ya no recibo tu débil pero cálido apretón de manos.
Ya no me siento a tu lado a escuchar tus miles de historias
Ya no te contemplo derramar algunas lágrimas
Por eso he decidido escribirte hoy.
Para decirte que te extraño todos los días
Por cierto, nunca agradecí que me hayas enseñado a andar en bici
Gracias por haberme llevado a recorrer tus trabajos
O simplemente por haberme dejado observarte dibujar, como tan bien lo hacías
Hoy quizás más que en otros días
Te recuerdo papá
Y necesito pasar tiempo a solas contigo
A sabiendas, muy a sabiendas que no estás
Sin embargo, sabes? te siento casi todos los días
Sobre todo cuando no entiendo algo
O cuando quiero resolver un conflicto
Te extraño y te necesito tanto
Pero no importa, se que en algún lugar me estás vigilando
Estás vigilando mis pasos,
Como siempre lo hiciste.
Papá
Esta distancia me duele tanto
Me duele tanto llamarte y no escucharte en retorno
Jamás pensé que algo dolería así de tanto
Pero me alegro saber que sigo aquí
Porque me dejaste esa gran responsabilidad
Hay tanto por hacer papá
Hay que levantarse temprano, por las madrugadas
Como siempre hacías
Tomar el mate con mamá
Arreglar el auto, levantar de nuevo nuestra casa
Darle matiz nuevo a esta vida
Jamás volverá a ser igual papá
Nuestras vidas se destiñeron cuando te fuiste
entonces ahora tenemos que inventar un nuevo color
Con lo que quedó de nosotros
Papá, me duele siempre
No verte, no abrazarte,
hay una distancia que se me hace tan inmensa
Que me ahoga y no puedo ser capaz de respirar
Necesito espacio
Espacio para extrañarte un poco más
Para recordarte un poco más
Sabes papá? no quiero que te vayas
Pero muy bien tengo por sabido
Que te amo tanto y te debo permitir volar, muy alto
Para que en alguna forma, tu amor me acompañe
Por que se, que ahora no temo a morir
Porque un día nos reuniremos
Y uniremos nuestros espíritus en el amor más puro
Por siempre, para siempre
Con el correr de los días, papá
Te voy comprendiendo
Voy entendiendo tus enseñanzas
Voy entendiendo que diste tu vida por mi
Voy comprendiendo que por nosotros, tu familia
diste tu vida en holocausto
Todo lo has hecho por amor
Papá
Cuando sale el sol
Y cuando se termina el día
Mis pensamientos vuelan hacia vos
Sabiendo que has hecho un sacrificio de amor
Que nos amaste tanto
Toda tu vida
Papá
Voy entendiendo finalmente
Lo que significa amar
Voy entendiendo lo que significa entregarse
Voy entendiendo lo que es esta vida
Con tu ausencia incluida
y digo para mis adentros
Una simple palabra, como beso a tu alma
"Gracias"
Papá
               

martes, 9 de octubre de 2018

Si supiera

Si supiera que la vida es estar a tu lado
Hubiera dejado mi ego para estar más tiempo contigo.

Hoy, se que estar aquí, a tu lado
es el instante sagrado donde me encuentro feliz
Donde encuentro mi plenitud.

Si supiera, si tan solo supiera
Que ser feliz no es llegar lejos
sino más bien, permanecer cerca
hubiera sido más cercano

Por ello doy gracias
Por este breve instante
Pues hoy, si, lo sé
Soy muy feliz a tu lado.

Si tan sólo mirara
A través de tus ojos
Descubriría cuánto amor guardas en tus adentros
Cuanta alegría contenida aún por ofrecer
Aprendería a amarte
Mucho más de lo que ya te amo
Aprendería a respetar mucho más tus silencios
Aprendería a respetar mucho más tus ausencias
Aprendería a respetar aún más, tu libertad,
Papá.

sábado, 29 de septiembre de 2018

La canción del dolor


Hoy miro mi vida a través de un cristal
El ímpetu por expresar lo que tengo en mi pecho no tiene pregón
Pareciera ser que el ritmo de la vida demanda de mí todo mi aliento.
Miro a través del cristal, todas las cosas que me han ocurrido
Aun también miro esto que hoy me sucede
Dentro del drama de mi vida, encuentro sentido a cada cosa que me ha ocurrido hasta hoy
Las luces y las sombras
Las victorias y tantas otras derrotas
Amores y desamores
Lujuria, sexo, dolor
Llanto y alegría
Penas y glorias
Todo tiene un nuevo color
Tan diverso como el arcoíris que soy
Tan melodioso como los pájaros que cantan en mi ventana
Como aquellos recuerdos también, de Angulema que me dió su calor
Como aquellas nubes que algún día surqué
Alguna vez leí a Angelou decir:
"El ave enjaulada canta canciones de libertad"
Hoy día puedo ver realmente que es así
No canto por que tenga voz,
Sino mas bien, porque tengo una melodía interior
Que aún está guardada
Entiendo que todo pasa
Nada queda en esta tierra
Simplemente es así
La naturaleza de lo efímero
así como la paradoja de las cosas
Están en la esencia de cada cosa que hacemos
No importa hacia donde vamos
Nuestro afán es en vano
Todos nos dirigimos irremediablemente al mismo destino
Aunque bien es cierto
Que lo que hay en medio, es el trayecto
Eso sí que lo moldeamos
En función a nuestros sueños
En función a nuestra voluntad
Esta carretera tiene un punto de llegada.
Y saben qué?
No es una llegada a la tumba, mucho menos.
Es una llegada a nuestro interior.
Cuando descubrimos ese sentido
Cuando finalmente escuchamos el canto de las aves
Cuando despertamos al amor
Si si! cuando despertamos
Al amor.



29/09/2018
12:45pm

sábado, 31 de marzo de 2018

Yo pido




Dame conciencia, para que pueda entender mis espacios vacíos
Dame visión, para que pueda ver mis propios temores
Dame entendimiento, para que pueda entender mi soledad
Dame soledad, para que pueda entender  mis propios tiempos
Dame tiempo, para que pueda así sanar mis heridas
Dame comprensión, para que pueda comprender que los demás son como son
Dame la suficientes ganas, para tomar mi cuerpo y mi alma y seguir mi viaje
Yo pido al Universo nuevas carreteras, por donde viajar
Pido volver, pido regresar, pido partir
Pido al Universo el cielo azul, las montañas, las nubes
Pido los viajes de niño surcando el infinito
Al lado de mi bien-amada Madre Celeste
Pido entrar hacia mis adentros, amarme intensamente, seguir descubriendo cada parte de mis entrañas,
Seguir cantando la Canción del Universo
Pido al Universo unificarme con la Luz que lo envuelve todo
Iluminar cada uno de mis pasos
Y en mis noches oscuras, pido nunca olvidar
Que así como llegué, soy libre de partir,
de surcar nuevos horizontes,
Seguir flotando en el aire
Abrazar el viento, fundirme en la luz de la eternidad.


Asunción, 31-03-2018

viernes, 26 de enero de 2018

Cansancio feliz

Una vez más me enfrento ante una hoja en blanco, frente a una pantalla brillante, toda blanca, frente a mí.
Me gustaría escribir mis pensamientos de este veintiséis de enero, mientras escucho “Todo Cambia”, canción (creo que originalmente) de Violeta Parra (Chile) interpretada por la Negra Sosa, la querida Mercedes (Argentina).
Mientras escucho atentamente la letra: “que yo cambie, no es extraño”. La verdad es cierto. Hay tanto de cierto en esta canción. Escuché por ahí que en la vida, lo único que permanece constante, es el cambio. Todo cambia. Cambian las relaciones, cambian los amores, cambian las estaciones del año, cambia el cuerpo, cambiamos de trabajo, de casa, de país, de amigos quizás… cambiamos de pareja, cambiamos de auto, cambiamos de marca de vino o de cerveza, cambiamos de gustos musicales, cambiamos a medida que vamos cambiando nosotros mismos.
Vamos caminando y en la medida que damos pasos en la vida, nuestro trayecto se nos va develando. Quizás llegamos a un punto del camino, en el que nos perdemos un poco, perdemos el norte, la soledad que llevamos todos, asi como dice otra canción de Mercedes, se hace muy pesada, y de tanto andar, de tanto cambiar, nos cansamos. El cuerpo a medida que envejece se va cansando. Si, muchos me dicen “pero si sólo tenés 30, no podés estar así”… Bueno, la cuestión es que siempre me sentí “viejo”. A mi siempre me pesaron más las cosas, es algo que simplemente fue así toda mi vida. Inclusive los cambios que deberían ser “normales”, los proceso con más dificultad. ¿Por qué? Es la pregunta que la sicóloga me haría. A veces no encuentro respuesta lógica, quizás sean grabaciones en mi “disco duro”, que hay que borrar, o al menos, reconocer y encauzar.
Bueno, la cuestión es que el cansancio llegó a hacer su golpazo y me tumbó de un solo puñetazo. Ya fue suficiente. Me cansé. Ya mi cuerpo se rindió. No pude levantarme de la cama, quedando “planchado” por casi una semana.
Creo que los dolores que tenemos en el pensamiento, en la mente, duelen mucho más que dolores físicos, que con un buen tratamiento, pasan, quizás queden cicatrices, pero curan. ¿Los dolores del alma, cuándo curan?

Hay mucho de cierto en que los fantasmas que viven en nuestra mente, son creadores de historias fantasiosas. El punto es, que tengo que convivir con ellos, aceptarlos, amarlos quizás… Reconocer que están ahí, quizás sea hora de dejar de ignorarlos, quizás están queriendo decirme algo que no quiero escuchar, que estoy evitando. ¿Qué quieren decirme? Espero que el cambio, me traiga consigo, algunas de estas respuestas.
Entiendo que fui negligente, y dejé muchas cosas atrás, no resueltas, no las atendí a tiempo, diría que son ciclos que no se cerraron, que deben ser atendidos en algún momento, ahora o más adelante. Solo quiero ser consciente y darme cuenta, es lo que mi cuerpo cansado pide. Despertar y ser más presente. Más consciente. Ser más canción, más honesto, más franco, más directo. Que de tanto cambiar, quiero ya haber aprendido a ver, a hablar, a ser, yo, y nadie más.
Llevo miles de historias tras mis pasos, tras el polvo que deja mi andar. Hay muchas historias de amor y de desespero, de fracasos, y triunfos, de desesperado llanto y de noches oscuras, de amaneceres y de sueños aun por cumplir. Mi cuerpo cansado me pide continuar, aunque para ser honesto, no sé cómo ni dónde, quiero que el Universo venga a mis sueños a dejarme un rastro de estrellas hacia donde pueda guiar de nuevo mi andar. Quizás haci
a aquellas montañas entre el cielo azul que aquella Mujer Azul me hacía recorrer en sueños, cuando era pequeño.
Ahí está. Quizás tenga que volver a ser pequeño. Quizás tenga que volver a dar muchos besos a mi madre, y muchos más abrazos a mi papá.
Quiero que el Universo me abra los ojos hacia nuevas galaxias, donde las fuerzas se renuevan y revitalizan el corazón de este niño andante, soñador, cantor.
Miro hacia atrás, y mi cuerpo cansado sonríe. Solamente sonríe de alegría. Por qué recuerda los paisajes, caminos, horizontes, montañas, cielos, mar, personas, sonrisas, abrazos, lágrimas, amor.

Si, exactamente, mi cuerpo cansado, sonríe.

miércoles, 30 de agosto de 2017

Algunos pensamientos de marzo, en agosto.

La experiencia de ser educador no siempre es fácil
Siempre hay obstáculos pero lo que nos ayuda a continuar es nuestra pasión por la enseñanza, así como cualquier materia que te apasione es el ingrediente fundamental para poder tener éxito en la profesión.
Tanto  como la arquitectura, es una carrera que también me tocó descubrir, por otra senda que la vida me enseñó, y si bien mi vida ha cambiado completamente, son otras responsabilidades, se moldea de manera distinta la vida de las personas, en este caso, de niños y jóvenes… y por qué no, también de adultos.
Se me abrieron muchas posibilidades aquí en Francia, para quedarme a iniciar un nuevo camino, una nueva vida, diríamos. Pero esta vez, dije que no. Decidí volver a mi país, a Paraguay. Un país en vías de desarrollo, con una democracia aun débil, con infraestructura en desarrollo, a veces un tanto escasa, un territorio aun no desarrollado lo suficiente como para ser atractivo y formar parte del concierto de las naciones. País que sin embargo, por azares de la propia existencia, fue mi lugar de nacimiento, en esta encarnación. Y tierra a la que estoy profundamente arraigado.
Creo que dije no, por temor, pero no sé a qué exactamente. Es un poco complicado, quizás solo sea yo con mis complicaciones. Pero estoy seguro que la vida que llevaba antes no me satisfacía tanto como la vida tranquila que llevo aquí en Francia.
Quizás sea el hecho de que mi familia no está conmigo, quizás sea cierta culpa y sentido de abandono hacia mi familia, algún resabio de egocentrismo… aun no lo sé. Lo cierto es que aquí tengo mucho de lo que siempre anhelé, conocer, viajar, estudiar, descubrir nuevos paisajes, nuevas culturas, estar con la gente… Como que todo es nuevo. Pero no sé si un día he de cansarme.
De todas formas, con 29 años no sé si sería capaz de recomenzar… Es muy fatigante, estresante, aquí en Francia no hay tiempo que perder, sin embargo, me he tomado demasiado tiempo para pensarme las cosas, es tiempo ya, de tomar algunas decisiones.
Por el momento, y aunque me duela, debo regresar a Paraguay, ayudar a mi familia a estructurarse y establecerse, luego seguramente deberé volver a viajar, quizás regrese a Francia o tal vez visite Canadá, el segundo país que me interesa muchísimo conocer…
Por otro lado, tengo mi vida personal, me gustaría casarme con un buen hombre, responsable, que ame la familia y todo lo que ello significa, pero que sobre todo sepa ser un buen amigo… creo que no pido nada más, solo quiero un amor sano que me pueda ayudar a construir una vida en pareja. Y si no, pues bien, establecerme lo mejor que pueda tanto económicamente como afectivamente. Con eso ya me doy por contento.
Quiero seguir estudiando, por lo tanto, creo que al llegar a Paraguay voy a inscribirme al curso de didáctica universitaria, que dura un año, luego de eso, pienso buscar un master en patrimonio, no estoy muy seguro si ese será el orden, y seguramente no será fácil, pero es lo que elijo vivir ahora. También debo volver a trabajar, pues sin ese importante recurso no podemos hacer gran cosa. Me haría muy bien volver con mis antiguos compañeros de oficina, aunque siempre existe el temor de que las cosas no vuelvan a ser las mismas, como cuando dejé la oficina 6 años atrás. Imagínate cuánto hubiera crecido de no haber abandonado la empresa entes. Pero de todas formas, son partes del proceso de cambio que no podemos evitar, así como fue inevitable venir a Francia, desde hace años anhelaba tener esta experiencia y hoy día no puedo estar más agradecido por ello.
Absolutamente todo forma parte del proceso de aprender y de crecer, por lo tanto, lo acepto como un hermosísimo capítulo y quiero vivirlo al máximo hasta el día que me toque subir al avión y volver a mi casa, en Paraguay.
Tengo unos últimos viajes que realizar antes de regresar: Londres e Italia. Me hubiera gustado recorrer más los lugares emblemáticos de la arquitectura moderna de Europa, especialmente de Francia, pero lastimosamente no me alcanzó el dinero para cubrir los viajes. Por lo tanto, para una próxima experiencia dejo pendiente el este de Francia, y por supuesto, el norte del país, en fin, todo el territorio magnífico que me queda por descubrir.
Gracias a la vida que me permitió tener la experiencia de enfrentar mis propios miedos, y finalmente ver que no existen, solo están en mi imaginación. Con coraje y mucha fuerza, podemos llegar muy lejos.

Escrito en el Lycée Jean Caillaud, el 23-03-2017 a las 11:24 am

viernes, 25 de agosto de 2017

Crecer, madurar, continuar (2º Parte)

Crecer. Madurar. Continuar (2º Parte)

(... continúa de mi post anterior)

Si ciertamente madurar implica desarrollar cierta inteligencia emocional, no siempre se encuentra dentro del mismo proceso de crecer. Supongo que es una virtud que se cultiva con mucho sacrificio y a cuesta de golpearnos la cabeza unas cuantas veces.
Madurar es darte cuenta que si te alimentás mal, hay consecuencias. Si no dormís al menos 8 horas, hay consecuencias. Si no hablás con tu hermana por que se discutieron por estupideces, hay consecuencias.
Madurar es dejar de lado el orgullo, dar el primer paso, cuando hay que darlo. Y también poner distancia, y respetar los procesos ajenos. No todos se mueven a tu ritmo, ni las cosas se reparan cuando uno quiere, todo tiene su momento, y madurar es aprender a respetar esos tiempos, independientemente de lo que nosotros pensemos.
En mi caso particular, también madurar implica aprender que todo lo que uno quiere en la vida, se construye PASO A PASO, poquito a poco. La idea de construir desde cero pude desarrollarla desde la experiencia de haber vivido un tiempo en el extranjero. Y darme cuenta que donde quiera que vaya, tengo que saber defenderme, valerme por mí mismo.
También quiero hacer mención a la idea que uno debe ser autónomo en la medida de lo posible. Pero con esto no me refiero sólo en términos económicos o fisiológicos, más bien me refiero a un punto de vista emocional. Debo ser capaz de hacerme responsable de mis propias emociones, y aprender por supuesto, que nadie es culpable de mis desgracias, y la vida que tengo, de alguna manera y en gran parte, es responsabilidad de mis propios actos. Estamos de acuerdo que hay eventos de los cuales no tenemos cómo influir, las cosas suceden, así como no podemos evitar un día de lluvia o de sol radiante.
En síntesis, y para no ir demasiado lejos, pienso de madurar, así como crecer, nos permite ser conscientes de que todo lo que tenemos en nuestra vida, es nuestro poder de decidir. En las mañanas, al levantarnos, decidimos que vamos a hacer: lavarnos los dientes, bañarnos, desayunar, etc etc. Asi como estas actividades tan básicas, también decidimos, consientes o inconscientemente, si vamos a ser felices o no, si vamos a construir, o destruir, estar en positivo, o en negativo, y yo considero después de todo este tiempo, que nuestra fortaleza emocional debe y puede desarrollarse desde edades tempranas, a mí me sirvió mucho el bagaje desde el punto de vista de la religión, fue un puntal importante que luego con el correr de los años, permitió que yo mismo vaya indagando más y más, abriendo mi mente a otras posibilidades , habiendo luego estudiado metafísica e introducción a la filosofía. Todo sirve, cuando tenés preguntas y sentís esa curiosidad por saber que hay más allá de lo que conocés y das por sentado.

Continuar:

Lo que quiero expresar en estas líneas, son dos ideas bien marcadas, desde mi propia experiencia pues creo que ahí está la riqueza de lo que pueda llegar a dejar como legado para las personas que algún día puedan llegar a leer estos pensamientos.
Cuando dejé mi país para vivir en Francia unos meses , a finales de 2016 y principio de 2017, había dejado una vida que a mi regreso ya no encontré, pues de hecho, un mes antes de viajar había fallecido un compañero de la universidad, un amigo, una persona formidable, quien también era novio de mi compañera y amiga del alma. Esta amiga mía se quedó en Paraguay, mientras yo fui, y allá viví nuevas y distintas experiencias de las que ella estaba viviendo en ese entonces, con el difícil proceso de vivir el duelo que sólo Dios sabe hasta cuándo vivirá, y viviremos con ella.
Cuando volví de Francia, la encontré aún triste, pero ya cambiada, más resuelta, más adulta, más madura. Los golpes te despiertan o despiertan una fuerza sobrenatural, un instinto de supervivencia que sólo puede entenderse desde la óptica de la fuerza interior, si, ya se, hizo terapia, se trató, hasta se habrá medicado, pero su fuerza interior y su amor, el amor de los que la rodean, ayudaron a que ella salga adelante. Cuento esta historia, por que mi amiga, es el claro ejemplo de continuar. Si, a pesar del dolor que nunca se va, de la tristeza que llama a la puerta, de la desgracia que rechina sus cadenas, no puede explicarse de donde uno toma las fuerzas necesarias para vencer eso. Pero si, me di cuenta que es una batalla diaria, de la vida cotidiana, y paso a paso, uno se va autosuperando. Creo que sucede tanto como cuando nos encontramos frente a una desgracia, o cuando aprendemos algo totalmente diferente. De ambas formas, comenzamos de vuelta, de cero, colocamos en inicio de vuelta nuestro marcador, nuestro odómetro espiritual, y echamos a andar un nuevo camino.
Continuar, así como mencioné, no siempre se da en el mismo camino, a veces hay que tomar un camino totalmente diferente. El camino que el espíritu necesita a veces no es el mismo que nuestra mente racional elige. El camino espiritual es duro y tortuoso, o calmo y apacible, todo depende delo que él necesite para poder desarrollarse y desplegar sus alas, de manera que podamos ser verdaderamente nosotros mismos. Por supuesto que duele, todo proceso de cambio tiene implícito un desprendimiento, quizás este desprendimiento sea el ingrediente del continuar, del constante cambio.
Me di cuenta que eso ya no me sorprende, aunque si debo aún trabajar la ansiedad de no poder aguantar la espera, de querer que las cosas se solucionen cuanto antes, cuando en realidad todo en la naturaleza tiene su proceso de cambio natural, no podemos hacer absolutamente nada para acelerar dicho proceso. Más bien, la vida nos pone un gran freno o nos baja a tierra para darnos cuenta que a veces, no estamos al mando, y que tenemos que ser más humildes en aceptar nuestra condición humana, tan efímera, tan frágil a veces, pero tan bella siempre.
La otra idea de continuar está siempre referenciada con haberme ido lejos, y con la vida que encontré allá. Los amigos, los paisajes, las risas, los llantos, los atardeceres, los viajes, en fin, todo eso que el espíritu va registrando por los siglos de los siglos, para siempre. Creo que allá fui yo en mi esencia, simple, soñador, aunque siempre mi familia estuvo y está presente en mis células y en mi pensamiento, haber ido tan lejos, me permitió abrir los ojos y ser más independiente emocionalmente, pues al final, estando tan lejos, ¿qué podría haber hecho yo para remediarlo?
A veces viajamos tan lejos en nuestras vidas, que terminamos encontrándonos a nosotros mismos.
Esa es la verdadera riqueza de continuar, esa, al menos por ahora, es mi certeza acerca de continuar.

Fin.

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